Higiene postural: Pautas para mejorarla a la vuelta de vacaciones

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Higiene postural: Pautas para mejorarla a la vuelta de vacaciones

Igual que nos alimentamos bien para cuidar nuestro sistema digestivo y todo nuestro cuerpo, intentamos dormir bien, realizamos deporte o acudimos a un especialista en salud mental si lo precisamos, debemos cuidar también nuestras posturas mediante la higiene postural.

Desde Vital Seguro os contamos qué es la higiene postural y por qué es importante, qué lesiones podemos sufrir por una mala higiene postural y cómo mejorarla.

¿Qué es la higiene postural y por qué es importante?

La higiene postural hace referencia a un conjunto de normas y buenos hábitos cuyo objetivo es mantener una buena postura corporal, tanto en movimiento como en quietud, para así prevenir lesiones.

Esta, trata de enseñar a realizar las actividades diarias, cuidando la columna vertebral y evitando y reduciendo el riesgo de padecer lesiones y dolores.

Además, tiene una gran importancia en la salud, incluso se tiene en cuenta en los manuales de Prevención de Riesgos Laborales. No solo nos ayuda a prevenir problemas, sino también a que si ya sufrimos alguna afección ésta no empeore.

La correcta higiene postural, por lo tanto, no solo es importante respecto a la salud, sino que también incide en la productividad laboral o en el ámbito social de la persona, ya que algunas lesiones pueden afectar a la calidad de vida y al día a día.

¿Qué lesiones podemos sufrir por una mala higiene postural?

Una mala higiene postural puede producir problemas a lo largo del cuerpo, produciendo dolores y lesiones tales como los siguientes:

Dolores de cabeza

Una mala postura de la cabeza y del cuello, por ejemplo, respecto al ordenador o al coger pesos puede hacer que los músculos del cuello, la parte superior de la espalda y de detrás de la cabeza se tensionen. Esto, además de hacer que se contraigan puede ejercer presión en nervios cercanos y producir cefaleas.

Dolor mandibular

Poner la cabeza inclinada hacia adelante puede hacer que los músculos de debajo de la barbilla se tensionen y la articulación temporomandibular (ATM) se sobrecargue, causando dolor, problemas para abrir la boca, dolor de cuello o cabeza, chasquidos o fatiga.

Dolor de espalda y cervicales

Igual que en el caso de la cabeza, podemos presentar dolor, tensión o rigidez en la espalda y en las cervicales por malas posturas, así como por problemas como la hernia de disco o la osteoporosis, en que la postura juega un papel influyente. Por ejemplo, las malas posturas pueden hacer que desequilibremos la columna y esta se desgaste, produciendo la hernia de disco. La cervicalgia también puede producirse por el pinzamiento de un nervio a la altura de las cervicales.

Dolor de hombros

El manguito rotador es un conjunto de músculos y tendones que conectan el brazo con el hombro. Al realizar malas posturas, podemos producir que los manguitos se irriten y sintamos debilidad y dolor.  Una postura encorvada o malos gestos también puede producir un pinzamiento en la zona, así como producir un desgarro del tejido.

Dolores en la cadera y extremidades inferiores

Una mala alineación de columna, caderas, rodillas y pies pueden evitar que la rótula deslice suavemente sobre el hueso fémur de la pierna. Esta fricción causa irritación y dolor delante de la rodilla.

La mala alineación de pie y tobillo puede causar fascitis plantar.

Asimismo, una mala postura puede producir un pinzamiento en el nervio ciático, que causa hormigueo, falta de sensibilidad y problemas para realizar la marcha en las piernas.

Fatiga respiratoria y problemas respiratorios y visuales

Una mala postura puede hacer que nos encorvemos y la caja torácica se encierre, comprimiendo el diafragma y haciendo que nos cueste más respirar. Esto también puede hacer que nos sintamos más fatigados.

Asimismo, si no nos colocamos bien frente a una pantalla podemos sufrir problemas visuales como la vista cansada o el ojo seco.

¿Cómo podemos mejorarla?

Para evitar lesiones es importante que descansemos bien, nos alimentemos adecuadamente y realicemos ejercicio físico para reforzar nuestro cuerpo.

Asimismo, para mejorar la higiene postural sentados deberemos utilizar una silla ergonómica, sentarnos a 40 cm de la pantalla y hacer descansos.

En casos de levantamientos de peso, deberemos siempre evitar flexionar la espalda y optar siempre por agacharnos con las piernas flexionadas.

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