Eccema: ¿Por qué aparece?

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Eccema: ¿Por qué aparece?

Existen muchas afecciones cutáneas, más o menos comunes y con diversos efectos en la estética y la salud de las personas que las padecen. Un problema usual de la piel es el eccema.

Desde Vital Seguro os contamos en qué consiste, sus causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y si se puede prevenir.

¿Qué es el eccema y cómo se manifiesta?

La palabra “eccema” es un término que se emplea para designar varios procesos que generan hinchazón en la piel. También se denomina dermatitis o dermatitis atópica. Este trastorno cutáneo se manifiesta con los siguientes signos:

  • -Sequedad cutánea. Piel escamosa, agrietada y engrosada.
  • -Picazón, que puede ser grave especialmente por la noche.
  • -Manchas rojizas a marrón grisáceas, sobre todo en manos, pies, tobillos, párpados, pecho, y cara interna de codos y rodillas.
  • -Piel en carne viva, inflamada y/o sensible por rascarse.

En muchas ocasiones puede ir acompañada de fiebre del heno (rinitis alérgica) y de asma.

Aunque este trastorno es común en bebés y niños, apareciendo sobre los 5 años, puede continuar o aparecer en la adolescencia y la edad adulta.

Se trata de una afección crónica que se exacerba periódicamente, sin embargo, no es contagiosa.

Causas del eccema

No se conoce la causa específica de la aparición del eccema, sin embargo, se valoran los factores genéticos y ambientales. Esto es debido a que una piel sana actúa de barrera contra posibles infecciones, alérgenos e irritantes, sin embargo, una piel con una variación genética puede ver su capacidad de protección mermada. 

Diagnóstico y tratamiento del eccema

En el diagnóstico del eccema suele ser únicamente necesario llevar a cabo un estudio del historial clínico del paciente y una exploración física. Sin embargo, pueden solicitarse análisis con parches para descartar otras enfermedades de la piel.

En lo que respecta al tratamiento, el médico podrá recetar soluciones tópicas para controlar la picazón y ayudar a la piel a regenerarse, así como fármacos antibióticos y antiinflamatorios, de ser preciso.

Los vendajes húmedos y la fototerapia son tratamientos complementarios que también pueden ser de ayuda.

En algunos casos, el paciente puede precisar asesoramiento psicológico o nutricional.

Por parte del paciente, además, existen algunos buenos hábitos que se pueden seguir para mejorar la situación:

  • -Evitar el rascado.
  • -Elección de jabones suaves.
  • -Humidificar los espacios e hidratar la piel.
  • -Usar ropa fresca, holgada y de textura suave.
  • -Evitar el estrés.

Prevención del eccema

Aunque es posible que no se pueda prevenir el padecimiento del eccema, sí se puede tratar de reducir los episodios o exacerbaciones, y minimizar sus efectos. Algunas pautas para ello son:

  • -Evitar los factores que desencadenen o empeoren la afección, como el estrés, la sudoración, los irritantes químicos, o los alérgenos.
  • -Limitar la duración de los baños y duchas a 10 o 15 minutos y siempre hacerlos con agua tibia, nunca caliente.
  • -Utilizar productos de higiene suaves y secarse con cuidado. Hidratar la piel dos veces al día con productos específicos.

El seguro médico de Vital Seguro cuenta con la cobertura de dermatología. Asimismo, dispone de amplios servicios médicos y el mejor cuadro clínico entre el cual elegir.

Si queréis saber más acerca de cómo cuidaros, os invitamos a consultar los artículos de nuestro blog, a conocer nuestras coberturas, y a poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

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