Asma: Causas, síntomas y tratamiento

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Asma: Causas, síntomas y tratamiento

El asma es una enfermedad respiratoria que afecta al 5% de la población mundial (unos 350 millones de personas), y en España a cerca de 3 millones de personas. Con motivo del Día Mundial del Asma, que se conmemora el día 4 de mayo para divulgar y concienciar sobre ello, desde Vital Seguro os contamos en qué consiste, cuáles son sus síntomas y causas, y cómo es su diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es el asma y por qué se produce?

El asma es una enfermedad respiratoria crónica causada por la hinchazón y estrechez de los conductos respiratorios pulmonares (bronquiales). En un ataque de asma, o exacerbación asmática, el recubrimiento de las vías se inflama y los músculos y estructuras adyacentes se tensionan, lo que produce una estrechez en estas vías y con ello, un menor paso de aire.

Algunos factores que pueden producir el asma son los siguientes:

  • Estrés y emociones intensas.
  • Infecciones respiratorias, como el virus del resfriado o el de la gripe.
  • Alérgenos como el moho, el polen, los ácaros, el pelo o la caspa animal, el polvo o las esporas de hongos. Muchas personas con asma tienen antecedentes personales o familiares de alergia.
  • Sustancias tóxicas y químicas, como el humo del tabaco.
  • Actividad física.
  • Cambios del clima, sobre todo en clima frío.

¿Cuáles son los síntomas principales del asma?

Los síntomas principales del asma son estos:

  • Tos (puede ser con o sin esputo, flema).
  • Disnea (dificultad para respirar).
  • Silbidos o sibilancias al respirar.
  • Dolor o rigidez en el pecho.
  • Tiraje intercostal (Retracción de la piel del abdomen, que produce un marcaje de las costillas al respirar).
  • Problemas para conciliar y mantener el sueño.
  • Patrón de respiración anormal (las exhalaciones suelen ser el doble de largas que las inhalaciones).

En casos graves, los síntomas del asma pueden ser los siguientes:

  • Cianosis (coloración azulada de piel y labios, producida por falta de oxígeno en sangre).
  • Disnea extrema.
  • Pulso rápido.
  • Ansiedad al no poder respirar de forma efectiva.
  • Sudoración.
  • Reducción de la lucidez mental, somnolencia, confusión.
  • Disartria, dificultad para hablar.
  • Paro respiratorio temporal.

En estos casos la atención médica es urgente.

¿Cómo son el diagnóstico y el tratamiento del asma?

Para diagnosticar el asma, en primer lugar el médico realizará una exploración con un estetoscopio para auscultar los pulmones y detectar posibles sibilancias. También se procederá a realizar un estudio del historial clínico del paciente y la sintomatología referida por este.

El diagnóstico se podrá completar con pruebas alérgicas en piel o sangre, gasometría arterial para conocer el nivel de oxígeno en sangre, radiografías del tórax para descartar otras afecciones, o pruebas de función pulmonar.

En cuanto al tratamiento, este consistirá en limitar la exposición a los posibles factores desencadenantes y en la administración de fármacos, de acción prolongada y de alivio rápido (los conocidos broncodilatadores o inhaladores).

La importancia de las unidades de medicina respiratoria

Como hemos indicado, el asma es un problema muy común, sin embargo, también existen muchas otras molestias y problemas respiratorios que pueden no solo limitar nuestra calidad de vida, sino ponerla en serio riesgo.

Ahora más que nunca, las unidades de medicina respiratoria son muy importantes y por ello, es muy recomendable contar con un seguro médico que disponga de coberturas y del mejor cuadro médico en este ámbito.

Si queréis saber más acerca de cómo cuidar vuestra salud y saber adónde acudir ante cualquier problema, os recomendamos seguir los artículos de nuestro blog, conocer nuestras coberturas, y poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

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