Aire acondicionado: Problemas que puede ocasionar para la salud

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Aire acondicionado: Problemas que puede ocasionar para la salud

El aire acondicionado es un aparato, para muchos, indispensable en verano, ya que ayuda a sobrellevar mucho mejor las altas temperaturas características de esta estación.

Sin embargo, a pesar de su visible beneficio para nuestro bienestar, su uso puede tener algunas consecuencias indeseables para nuestra salud.

Desde Vital Seguro os contamos cómo puede afectar el aire acondicionado a nuestra salud y cómo utilizarlo de forma adecuada.

¿Qué consecuencias tiene el uso del aire acondicionado para nuestra salud?

Algunos estudios señalan de forma clara que las personas que pasan más tiempo en lugares con aire acondicionado hacen uso más frecuente de servicios de atención médica.[1]

Los principales problemas de salud derivados del uso de estos sistemas de ventilación son los siguientes:

Deshidratación

Los sistemas de aire acondicionado aspiran la humedad ambiental. Además, al mantenernos frescos, no sentimos la sensación de precisar beber agua, lo que hace que nos deshidratemos.

Dolor de cabeza y migrañas

Con el aire acondicionado, el aire es fresco, pero no se renueva, por lo que la calidad del aire es mala. Esto puede hacer que nos duela la cabeza. Además, las migrañas y cefaleas son comunes en casos de deshidratación.

Problemas respiratorios

El aire seco y frío de estos aparatos puede afectar a nuestra garganta, cuerdas vocales e incluso, a los bronquios, irritando sus mucosas y resecándolas. Las personas más expuestas al aire acondicionado sufren un 28% más de casos de rinitis.[2]

Empeoramiento del asma y las alergias, y riesgo de enfermedades infecciosas

Además de resecar las mucosas, el aire acondicionado cuenta con una serie de filtros en los que se van almacenando patógenos y sustancias como el polvo, el polen etc. Estos elementos pueden empeorar las alergias y el asma o producir infecciones respiratorias.

Ojo seco y sequedad cutánea

El descenso de la humedad ambiental que causa el aire acondicionado hace que la humedad de los ojos y la piel también descienda. Esto puede producir efectos como picor e irritación en los ojos y en la piel.

Sudoración y mareos

Debido a los cambios de temperatura, el sistema nervioso autónomo, el cual se encarga de controlar la respuesta a ellos, puede tener una reacción vasovagal, que se manifiesta con sudoración y mareos.

Contracturas musculares

Ante situaciones de frío, los músculos se contraen para preservar el calor. Una exposición directa y prolongada a un foco de aire frío puede generar problemas como tortícolis o contracturas.

Letargo

El aire acondicionado es un sistema de ventilación artificial. Las personas más expuestas a él padecen más letargo debido a que la calidad del aire es mala y se produce deshidratación, lo que produce bajos niveles de energía.

Acúfenos

Aunque muchos sistemas de aire acondicionado son silenciosos o emiten un ruido poco audible, escuchar continuamente el ruido del aire o del motor puede producir que se escuchen molestos pitidos en los oídos (acúfenos).

Baja tolerancia e inadaptación al calor

Al contar con un sistema que nos refresca podemos acostumbrarnos tanto que nuestro cuerpo se vea cada vez más afectado por el calor.

¿Cómo podemos utilizar el aire acondicionado de forma adecuada?

Para evitar los anteriores problemas no es necesario renunciar al aire acondicionado, solo usarlo de forma más adecuada. Para ello, seguid las siguientes pautas:

  • -No os situéis debajo o frente el foco de aire frío.
  • -Si estáis próximos a él, cubríos con una prenda fina.
  • -Poned el aire a una temperatura entre 23º y 27º, nunca por debajo de los 22.
  • -Vigilad que la humedad ambiental sea la adecuada.
  • -Bebed agua.
  • -Limpiad los filtros de forma habitual y seguid el mantenimiento del aparato.
  • -Ventilad las estancias abriendo las ventanas y colocad plantas purificadoras del aire.

Si queréis saber más acerca de cómo cuidar vuestra salud y dónde acudir ante cualquier problema sanitario, os recomendamos seguir los artículos de nuestro blog, conocer nuestras coberturas, o poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

[1] MENDELL, Mark J. Internartional Journal of Epidemiology. Octubre de 2004. Vol. 33. Art. 5. pags 1123-1126. “Air conditioning as a risk for increased use of helath services». [PDF] Consultado el día 13 de mayo de 2021. Recuperado de: https://bit.ly/3bl3YyU

[2] ROBERTSON, A.S., et al. British Medical Journal. Vol. 291. Agosto de 1985. pags 373-376.”Comparison of health problems related to work and environmental measurements in two office buildings with different ventilation systems”.  [PDF] Consultado el día 13 de mayo de 2021. Recuperado de: https://www.bmj.com/content/bmj/291/6492/373.full.pdf

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